1/3; 1/3; 1/3…

25 enero, 2012

No sé en tu país… en el mío nos hemos vueltos locos.

Todo es malo, nada vale, todos sospechan de todo el mundo.

Es el peaje a nuestro reciente pasado.

Nos habíamos olvidado de lo que somos y lo que hacemos aquí. Que las apariencias son eso… apariencias. Nos acostumbramos a vivir en la velocidad. Y las prisas son violentas [observa un rato un atasco y las caras de los conductores...]. Nos olvidamos que vivimos dando pasos y a veces sabiendo retroceder.  Somos tribales y seguimos a la manada… vaya a donde vaya.

Creo en un buen futuro. Creo en la vuelta a los valores del esfuerzo, la honradez, la paciencia, la voluntad… Confío que no volverá elcapitalismo “cerdo” [como dice Ecequiel], confío en que pagarán los responsables o nosotros mismos les apartaremos. No necesitamos su liderazgo. Creo que liderazgo lleva un apellido directo:liderazgo ético.

Confío en que no volveremos a dibujar hojas excel poniendo escenarios no realistas. Que empezaremos con un 850, y a los años y con ahorro compraremos un Simca. Confío que a nuestros hijos les enseñaremos con el ejemplo a volver a empezar. Confío que los que se hipotecaron por encima de sus posibilidades para vivir un poco mejor tengan los suficientes agujeros en su cinturón para apretarlo. Confío que los que hipotecaron su vida para enriquecerse aprendan y nos dejen en paz. Confío que por encima de todo podrá la honradez a la picaresca.El colectivo al individuo. Las personas a las cosas. El ser al tener.  La acción a esperar.

Que nosotros ahora como padres trabajaremos de sol a sol para digerir las calorías. Como lo hicieron nuestros padres… y los padres de nuestros padres.

Y que todos recordemos la regla del “tercio”: un tercio para la casa, un tercio para vivir, un tercio para ahorrar.

El péndulo volverá al punto medio. Hasta entonces… nos deberíamos ayudar. Tenemos muchos motivos.

 

Íñigo Alli

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