Apuesta por la Capacidad

11 diciembre, 2011


Nadie idealiza la llegada de un hijo con discapacidad. En nuestros planes de vida nunca planificamos lo inesperado. Nadie nos prepara para eso. La llegada de la discapacidad para quedarse en mi vida tiene “forma de niña” y se llama Inés.

Puesto a soñar, me hubiese gustado que mi hija hubiera descubierto la vacuna contra el cáncer, pero nunca lo hará. No elegí la condición con la que llegó, elegí cómo afrontar la vida con ella.

De todos los libros, manuales, charlas y conversaciones, me quedo con un aprendizaje: las personas con discapacidad son personas. La discapacidad pasa a un segundo plano.

Sé que no acabo de decir nada nuevo, pero hago hincapié en ello porque decir que las personas con discapacidad son personas lleva consigo asociado otras reflexiones.

Significa que tienen sus metas, sus logros, sus ilusiones, sus buenos y malos ratos, como todos.

Significa que la discapacidad es inherente a la naturaleza humana, que nos humaniza, nos hace poner los pies en la tierra, nos alerta sobre nuestra fragilidad, nos regala la riqueza de la diversidad.

Significa entender que todos tenemos derecho a diseñar un proyecto de vida, a preguntarnos “qué se espera de mí” en lugar de que otros tomen decisiones por mí. A no decidir qué es lo “normal” y lo bello desde un punto de vista puramente estadístico. A entender que la discapacidad está en las miradas de los otros y que, por tanto, quien discapacita y nos infravalora es la sociedad. A que la discapacidad no es lejana ni ajena. A que debemos mirar en lo que nos une frente a lo que nos separa. A que tenemos que apostar por las capacidades frente a las limitaciones.

Significa no catalogar en más o menos válido. Somos simplemente diferentes, simplemente iguales. Clasificar en capaces o incapaces supone estigmatizar y duele, porque excluye. La dignidad de las personas no entiende de clasificaciones.
Entiendo una sociedad enriquecida por lo diverso, incluyendo a todos y en todos los ámbitos, educando en la convivencia entre iguales, exigiendo derechos desde el ejercicio de los plenos deberes.

Todos tenemos capacidades diferentes y es en la individualidad del ser donde se despliega su potencialidad.

Cuando observo a mi hija no veo una “niña Down”. Veo una niña curiosa, inquieta, feliz, juguetona, despierta. Después, veo su cromosoma de más. Pese a ello, será capaz de hacer muchas cosas en su futuro. Un futuro que ella descubrirá, al igual que sus hermanos. La discapacidad, como lo inesperado, como la adversidad, se encara desde la mayor de las libertades. La libertad de elegir con qué actitud afrontarla.

4 Responses to “Apuesta por la Capacidad”

  1. Ana Says:

    plas, plas y más plas.

    El otro día, en una conversación con personas no muy allegadas, me soltaron “es que tú y tu marido estábais preparados para cosas como la que os ha pasado”.

    Creo que la Medusa de Perseo era más agradable que yo en ese momento.

    Nadie está preparado para esto, al igual que nadie está preparado para el autismo, o que tu hijo de cinco años se suba a un tobogán, se caiga y quede en coma.

    Esto es la vida, y, nos guste o no, la vida trae imprevistos, cambio de planes, sorpresas…

    Ya lo sabes, yo no estaba preparada para esto.

    Y a veces me enfado conmigo misma cuando pienso en la otra Silvia, aunque ya esto me ocurre cada vez menos, de manera anecdótica.

    Solo con ver a mi niña saludándome por la mañana con sus “gus” y “angos” y agitando sus manitas… para esto no hace falta prepararse, porque esta deliciosa experiencia es mejor vivirla sin pensarla!

    Un abrazo y nos vemos en el congreso!

    Ana

  2. Menchu Says:

    No puedo estar más de acuerdo con lo que dices, Iñigo. Hacer llegar a la sociedad estas reflexiones es tarea nuestra. Por nuestros hijos.
    La exposición fotográfica es maravillosa. Está llena de espíritu “up”. Enhorabuena.
    Un abrazo.

    Menchu, mamá de Alvaro y Xabier

  3. Fernando Says:

    Hola Iñigo, estuvimos el sábado viendo la muestra de fotografías en Pamplona, nos gustó mucho. Enhorabuena.
    Un abrazo. Fernando.

  4. raul Says:

    es asi amigo,otro padre, como nosotros ,con niñas con “S_up!,me decia que tienen un techo, discrepando le conteste, que si tienen un techo pero es mucho mas alto que el nuestro y que solo hay que acompañarlas en su vuelo..y dejarlas volar…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: