Cuando llegas…
19 noviembre, 2011
Te tuteo. Porque ya has venido a visitarme varias veces.
Desconozco qué te manda. Desconozco si disfrutas con lo que haces. Desconozco qué te mueve, si vienes premeditadamente o mientras recorres tu camino juegas a los dados.
Haces daño porque rompes nuestro pequeño mundo. Y duele. Consigues que muchas gente no vuelva a levantarse y pierda las ganas de vivir. Desconozco si es eso lo que persigues. Seguramente sea así.
Te disfrazas. Algunas veces de coche en dirección contraria , otras de enfermedad,… y disfrutas. Una y otra haces añicos nuestros planes. Destrozas sueños. Eliges tu “presa” y sabes que no volverá a ser el mismo ni hará lo que otros han soñado para él.
Vas y vuelves avisando que tal vez el siguiente sea aquél o el mismo. Te ensañas.
Pero no soportas nuestra fortaleza, no concibes que estemos a la altura de nuestro sufrimiento… y menos aún que hagamos una bandera con tu llegada. Y lo convirtamos en un motivo de vida…. y menos que cada vez muchos más se inmunicen luchando.
Te espero. Sin resignación, con una sonrisa.
Te tuteo porque te conozco… te llamas adversidad, contratiempo.
Gracias por traerme a una Inés que no esperaba, me has abierto la puerta a una vida que era la que necesitaba.
Íñigo Alli

21 noviembre, 2011 at 13:07
Gracias Iñigo,
A parte de parecerme una reflexión preciosa y escrita cual poeta de la vida, tienes toda la razón, a mi ya me ha venido a visitar varias veces, la más importante se llama Lourdes, y no me supera, no me entristece, nunca me gana, al revés redoblo la fuerza e ilusión con las que la afronto e incluso, si, me enorgullezco de haberte ganado…
Un abrazo fuerte
Javier
21 noviembre, 2011 at 13:10
Javier,
La cuestión es que tenemos que contagiar a más gente con esta actitud… sirve para todo
Un fuerte abrazo y un millón de gracias por tu apoyo.
Íñigo Alli
21 febrero, 2012 at 1:16
es verdad lo que dices, a mi tambien me paso y me pasa con Mario tiene doce años y me convierte en roca y arena todo al mismo tiempo. lo amo mas que a mi vida.
25 noviembre, 2011 at 10:05
Qué bonito, Iñigo.
Gracias.
Menchu, mamá de Alvaro.
27 noviembre, 2011 at 22:04
Un abrazo enorme Menchu!!!