Inés, nos miran…
18 agosto, 2010
Es un hecho…
Es un hecho que cada vez nacen menos niños con SD [síndrome de Down], es un hecho que hace muy pocos años las familias intentaban “ocultarlos” por el qué dirán…, es un hecho que ninguno de nosotros hemos sido educados para saber convivir con personas “especiales” [maravillosa especialidad!...]
Hoy quiero hablar de la “experiencia” que siento cuando camino con la silleta de Inés y transito por calles con mucha gente… quiero hablaros de las miradas!.
Ojo!, no culpo a nadie, no enjuicio a nadie, simplemente os cuento mi verdad…
Qué miradas me encuentro cuando paseo con mi chiquitina por la calle, cuántas son, cómo se comporta su movimiento de ojos, qué me producen…
1. “Miradas que se sorprenden”… observan a Inés y después se dirigen a mí, esperando mi reacción, y vuelven a mirar a los rasgos “achinados” de la peque. Yo les sonrío, les “confirmo ” con mi gesto que no pasa, que es”normal”… Son una mayoría.
2. “Miradas cariñosas”, la miran, le sonríen, le dicen cosas bonitas, me observan y siento que me apoyan. Me fortalecen. Son minoría pero cada vez son más… no son miradas compasivas porque éstas transmiten fuerza.
3. “Miradas penetrantes”… en su mayoría son niños o jóvenes… se quedan fijamente intentando aclarar si efectivamente “es” o “no es”…
4. …y hay un grupo, absolutamente minoritario, que arquean las cejas y me “dicen” vaya elección de vida has hecho… esos, precisamente esos, son los que más fuerza me dan.
Pese a ser el “tema” sobre el que he reflexionado hoy, os confieso que me importan un bledo las miradas y mucho menos los que pensamientos que van detrás.
A pesar de ser reiterativo, me siento pleno, orgulloso y feliz de Inés. Los que “han elegido” otra cosa en su vida, creo que se han perdido una gran oportunidad….
Muchas gracias por estar ahí,
Íñigo Alli

18 agosto, 2010 at 10:33
[...] Es un hecho… Es un hecho que cada vez nacen menos niños con SD [síndrome de Down], es un hecho que hace muy pocos años las familias intentaban "ocultarlos" por el qué dirán…, es un hecho que ninguno de nosotros hemos sido educados para saber convivir con personas "especiales" [maravillosa especialidad!...] Hoy quiero hablar de la "experiencia" que siento cuando camino con la silleta de Inés y transito por calles con mucha gente… quiero habl … Read More [...]
18 agosto, 2010 at 10:44
Hay personas que se sienten incómodas y con derecho a discriminar ante cualquier situación fuera de su media establecida, por ejemplo, un rostro poco agraciado o alguien con “talla grande”.
Ese tipo de personas pierde oportunidades de conocer, ampliar y disfrutar su entorno.
Un abrazo.
18 agosto, 2010 at 12:37
Muchas gracias por tu amistad Luis.
18 agosto, 2010 at 10:58
Supongo que ,como en la vida misma, las miradas van en función del tipo de personas que hay detrás de las mismas.
Hay personas curiosas, cariñosas, valientes, cobardes etc… y cada mirada refleja esa característica hacia una cuestión “ajena” a ellos.
Como tú dices, que no te preocupe ni la mirada ni lo que hay detras sino lo que tu sientes y le haces sentir a ella. Eso es lo verdaderamente importante.
18 agosto, 2010 at 12:39
Álex, en tu caso tienes la sensibilidad natural. En mi caso, hizo falta que Inés naciera. Muchas gracias.
18 agosto, 2010 at 11:17
Copio tu última frase : “Los que “han elegido” otra cosa en su vida, creo que se han perdido una gran oportunidad….”
Y añado: Y puede pesarles toda la vida
A mi también me dieron a elegir “otra cosa” y la deseché. ACERTÉ Y SOY FELIZ. Seguro que tú tambié. Un fuerte abrazo Iñigo.
18 agosto, 2010 at 12:37
Patxi, quien mejor que tú para este testimonio. Nos vemos pronto.
18 agosto, 2010 at 16:36
Íñigo, la mejor mirada la tenéis todos los días y a todas horas, desde allí arriba, desde el Cielo, con amor y fuerzas.
Y desde aquí tendrás la mía, de cariño y orgullo por contar con una persona con principios y valiente.
Hay mucho cobarde en la vida y así nos va. No hay compromiso ni a nivel de familia por parte de los hijos, ni a nivel de pareja ni a nivel laboral.
Un abrazo,
Pachi
19 agosto, 2010 at 8:17
Muchas gracias Pachi,
Me gustan tus comentarios porque eres una persona comprometida. Te sigo.
21 agosto, 2010 at 9:23
Mirar es fácil, lo importante es ver, Iñigo. De ahí el que “no haya peor ciego que el que no quiere ver”. Miradas puede haber muchas ¿pero tienen visión?, algo aplicable a todas las vivencias y experiencias del día a día (familia, trabajo, escuela…).
Un fuerte saludo
2 septiembre, 2010 at 23:01
Procuro no mirar nunca al cruzarme de cerca,cuando de lejos diviso a alguien con discapacidad, ni a l@s que le acompañan. ¿ Por qué? porque tal vez hiera sin querer, es difícil expresar sólo con los ojos…También te diré, que me quedo con muchas muchas ganas de dar un abrazo tanto al niñ@ como a los papás, y darles las gracias por su coraje, por traer esa vida tan o más importante que cualquiera a este mundo loco. Algo tendrá que hacer aquí cuando viene…Un abrazo!.
4 enero, 2011 at 21:26
Hay, si me permites, otro tipo de miradas que yo he descubierto ahora que mi hijo, tambien con sindrome de down, está a punto de cumplir los 11 años y son las miradas que solo le mirán a él y para mí son las mejores. Esas personas que cuando le miran y le hablan, lo hacen solo a él como persona autónoma e independiente de mí o de su padre, me parecen una señal de igualdad y de respeto hacia mi hijo que esas personas entran a formar parte de mi catalogo de “excelentes”. Un abrazo y a seguir adelante.
4 enero, 2011 at 21:44
Hola Pilar.
Tienes la sabiduría de la experiencia. No dudes en contarme cosas de tu hijo. Así aprenderé cómo ayudar a Inés.
Un abrazo,